Tanto la Cámara de Industrias Aceiteras, la Sociedad Rural y la Federación Agraria como los mandatarios provinciales de Buenos Aires y Entre Ríos concidieron en que el Programa de Incremento Exportador impulsará la liquidación de divisas del sector agroexportador.

El productor de soja será “el gran ganador” con la implementación transitoria de un tipo de cambio especial para las exportaciones de la oleaginosa, de acuerdo con la opinión del sector empresario vinculado al comercio exterior y la biotecnología, así como por gobernadores de provincias productoras de ese grano y de funcionarios nacionales.

El Gobierno nacional formalizó la creación “de manera extraordinaria y transitoria” del Programa de Incremento Exportador, mediante el cual se aplica un tipo de cambio de $ 200 por dólar para las exportaciones de soja con el objetivo de acumular divisas y reforzar las reservas del Banco Central, a través de Decreto 576/2022 publicado este lunes en el Boletín Oficial.

El presidente de la Cámara de Industrias Aceiteras de Argentina (Ciara), Gustavo Idígoras, aseguró que la decisión significa un “alivio” para su sector y remarcó que “el gran ganador es el productor”, ya que “recibe el precio lleno”, por lo cual afirmó que “el que venda en septiembre va a tener un beneficio contundente”.

“Seguramente habrá un mayor flujo en la venta de soja”, afirmó en declaraciones a LT9 de Santa Fe y precisó que “por primera vez, vamos a tener un precio similar al de Paraguay, Uruguay o Brasil, el precio normal del mercado”.

Los presidentes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, y el de la Federación Agraria (FAA), Carlos Achetoni, ambos integrantes de la Mesa de Enlace, mostraron reparos a la decisión del Gobierno, aunque consideraron que podría representar “un primer paso” en sus demandas.

“Esto no es parejo porque la gente que vendió la semana pasada o la que vendió allá por la cosecha en marzo o abril, no tiene este beneficio temporal de este mes”, cuestionó Pino en diálogo con Radio Rivadavia, pero se mostró favorable a que la medida sea “un primer paso hacia una normalidad” para que el productor cobre por el “precio pleno” del producto.

Achetoni sostuvo en diálogo con Radio del Plata que “no es una mala medida para quien tiene soja” pero que “es una mala medida para quien no tiene la soja o tiene otro tipo de producción”.

“Debería de ser algo que abarque a todas las producciones y dé condiciones para todos“, evaluó, por entender que una medida “sólo para este producto genera tensiones en las economías regionales que están bastante complicadas”.

Al respecto también se expresó el director ejecutivo de Syngenta para Latinoamérica Sur, Antonio Aracre, para quien la medida representa “un incentivo económico muy significativo para el productor, del orden del 50%”.

En declaraciones a Télam Radio, remarcó que se trata de un instrumento que va a ser aplicable durante septiembre “en tanto se liquide y se fije el precio antes del día 30, aunque los embarques o la logística puedan extenderse un poco más en el tiempo”.

Aracre comentó además que “la decisión marca un punto de inflexión” en el vínculo del Gobierno con ese sector, que significa “un gesto de acercamiento, conciliador” en el marco de una “una relación un poco ambivalente”.

La medida fue anunciada el domingo por el ministro de Economía, Sergio Massa, tras ser acordada con los principales complejos exportadores, que se comprometieron a vender soja y productos derivados por al menos US$ 5.000 millones, de los cuales se espera “una liquidación de US$ 1.000 millones en las primeras 72 horas de vigencia” de la medida, es decir desde hoy hasta el miércoles.

La adhesión al Programa “será voluntaria, pudiendo acceder al mismo los sujetos que hayan exportado en los últimos 18 meses inmediatos anteriores a la vigencia del presente decreto, las manufacturas de soja y derivados”, se indicó en el decreto.

La normativa autoriza al Ministerio de Economía a emitir letras en dólares a 10 años “por hasta un monto tal que cubra la diferencia patrimonial por las operaciones del presente decreto acaecidas al Banco Central”.

El secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, sostuvo que la medida es “muy buena para el sector del agro”, porque aseguró que “mejora aproximadamente en un 40% el ingreso de los productores”.

“La respuesta dada por el Gobierno al sector se suma a la del corte del biodiesel y las exportaciones de carne vacuna” y se trata de “una muy buena decisión de nuestro gobierno de mejorar el ingreso de los productores”, agregó en declaraciones a Télam Radio.

Por su lado, el secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren, sostuvo que la medida fue resultado de una negociación en la que “toda la cadena ha participado”, y destacó que muchos actores del sector “pronosticaban que iba a ser mayor el ingreso” de divisas de los US$ 5.000 millones estimados inicialmente.

En la misma línea, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, pidió que productores y exportadores acompañen ese “esfuerzo para fortalecer las reservas”, en tanto su jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, quien expuso en su cuenta de Twitter que “las medidas anunciadas sin dudas van a fortalecer los principios rectores de la economía que se plantearon al asumir: fortalecimiento de las reservas, superávit comercial y desarrollo de las economías del interior”.

También el gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, calificó como “un impulso clave” la creación del Programa de Incremento Exportador, “que ayudará a los productores por un lado, y a la economía del país por el otro”.

A través de sus redes sociales, Bordet dijo que es “imprescindible” que los productores y el sector agroindustrial “cuenten con el acompañamiento” del Gobierno nacional, con “mecanismos y reglas claras y sencillas”.