La Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) nació con un valor de $ 14,05 en marzo de 2016, con el fin de facilitar el crédito de largo plazo para la compra de bienes, principalmente inmuebles y créditos prendarios.

La Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) llegó este jueves a los 100 pesos, tras haber debutado en el mercado hace casi seis años, en 2016, con una valuación que apenas superaba los $14.Esta suba afecta tanto a aquellos que tomaron un crédito hipotecario como un prendario para por ejemplo adquirir autos.

Las UVA nacieron con un valor de $ 14,05 en marzo de 2016, con el fin de facilitar el crédito de largo plazo para la compra de bienes, principalmente inmuebles y créditos prendarios.

Este indicador alcanzó los $ 100,07 este jueves, de acuerdo con el resumen diario de Variables Financieras del Banco Central, por lo que alcanzó las tres cifras por primera vez en su corta historia. En porcentaje implica un crecimiento de poco más del 600% en casi seis años de vida.

Desde su lanzamiento la propuesta generó una nueva grieta en la Argentina entre los economistas que lo percibían como una oportunidad y recomendaban esta herramienta para aquellos que buscaban concretar el sueño de la casa propia y los que advertían sobre el riesgo de endeudarse con un instrumento atado a la inflación.

“La UVA lo que refleja es la brutal inflación con la que vivimos. Por algo el sistema tuvo que verse interrumpido en los créditos hipotecarios durante la pandemia. En este tiempo todo subió, pero los salarios no acompañaron. Si hay períodos de gran inflación, una de las posibilidad de la economía es que los ingresos no acompañen y eso fue lo que sucedió”, explicó el analista Christian Buteler, por entonces, una de las voces más críticas del sistema.

Incluso en una ocasión, tras el lanzamiento de esta línea, en una reunión con jóvenes economistas el entonces titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, lo recibió en la sede de la entidad monetaria con un racimo de uvas.

“La idea cuando salió fue ir a una economía con inflación hacia la baja y de esa manera el sistema hubiese podido funcionar. Hubiese sido exitoso, porque le daba cobertura a quien otorgaba el dinero y en un círculo virtuoso, donde la inflación bajaba y los salarios se recuperaban y quien pagara no iba a tener ningún tipo de inconveniente. Desgraciadamente sucedió lo que entonces advertí: que en un país como el nuestro, inflacionario crónico, de crisis recurrente había chances de que esto no pudiese salir bien”, agregó Buteler.

Cuando se lanzó a fines de marzo de 2016 la UVA tenía un valor de $ 14,05 mientras que el dólar cerraba el mes en los bancos a un promedio de $ 14,88, es decir, casi 6% por encima de la UVA.

La UVA ya alcanzó los $ 100,07 y el dólar oficial se ubica en $ 110 -para la venta-, según la cotización del Banco Nación, pero a $181,5 en su versión “solidaria” (con el pago del impuesto PAIS y el adelanto de Ganancias). En tanto, el blue o informal alcanzó los 222,5 pesos. Es decir, una diferencia de entre 9,92% y 122,3% por encima del UVA, según se tome el valor más bajo o el más alto del dólar.

La UVA equivale a la milésima parte del costo promedio de construcción de un metro cuadrado de vivienda.

El valor se actualiza diariamente en función a la variación del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que a su vez se basa en el índice de precios al consumidor, es decir la inflación.