El ministro de Salud de Chubut se mostró emocionado y al borde de las lágrimas en una conferencia de prensa. Dijo que en la vida “nunca nada me fue fácil” y recordó que en la pandemia “dejé a mis hijos y todo”, pero valoró que el resultado positivo hizo que todo valga la pena.

Visiblemente emocionado, el titular de la cartera sanitaria, Fabián Puratich, recordó aquel 28 de diciembre de 2020 cuando desembarcó en Chubut el primer lote de vacunas contra el coronavirus.

“Enviaron 1.350 dosis, eso fue lo que recibimos el 28 de diciembre de 2020 para el 29 empezar a vacunar. Ese día éramos muchos en el aeropuerto esperando que baje el avión, que parecía un avioncito de papel y ver esas cuatro cajas con vacunas fue un antes y un después”, relató Puratich a punto de quebrarse y con los recuerdos a flor de piel de los momentos que vivió con todo su equipo de Salud.

El ministro dijo que “trato de contener las emociones. En la vida nunca me fue fácil nada. Haber tenido que estar en esta situación me hizo repensar muchas cosas de mí y saber si tenía que estar o no y qué hacer”.

“Todo el mundo la pasó mal. Fueron tiempos complejos. Uno deja todo, yo dejé a mis hijos. Son cosas que hoy viéndolo con un resultado positivo, piensa que valió la pena”, remarcó Puratich.

Por último, dijo que “entregué toda la vida a esta pandemia intentando dar soluciones. La gente se enoja, otra que cree que no hacemos lo que hay que hacer, pero nunca es porque no haya compromiso de trabajo o porque no quisiéramos hacerlo mejor, si las cosas en algún momento no salieron bien, no fue porque no pusiéramos todo. No me guardé nada”, concluyó el ministro.