El ministro de Economía de la Nación habló ante casi 300 comodorenses en el hotel Lucania y expuso el plan del Gobierno Nacional que consiste en “tranquilizar la economía”.

Martín Guzmán, ministro de Economía desde el inicio del gobierno de Alberto Fernández, llegó a Comodoro junto al ministro del Interior, Wado De Pedro, para hablar ante 300 comodorenses entre empresarios, funcionarios y otros invitados. Entre ellos, se encontraba el intendente Juan Pablo Luque y gran parte de su gabinete.

En un momento dado de la noche en el salón del hotel Lucania de Comodoro, Guzmán tomó la palabra y brindó un discurso que giró en torno al plan de “tranquilizar la economía”, a la que definió en cinco puntos: “Una economía que incluya sobre la base de generación de trabajo, que es el eje; que exhiba mayor más agregación de valor; que tenga mayor estabilidad; que distribuya las oportunidades a lo largo de todo el territorio federal; y que seamos dueños de nuestro propio destino, el respeto por la soberanía”.

Se trata de “construir un ambiente económico en donde pueda haber oportunidades, que en lugar de generar constantemente situaciones de ansiedad, genere lo contrario: esperanza, oportunidades, estabilidad, previsibilidad”.

La presentación, acompañada por las ya clásicas ‘filminas’ del actual Gobierno Nacional, constó de tres partes: “Describir dónde estamos, hacia donde apuntamos continuar yendo, y analizaremos cuáles son los principales desafíos a los que se enfrenta la Argentina”.

En la introducción, no dudó en asegurar que “hoy la economía argentina está viviendo una solida recuperación” y aseguró que lo dicho está respaldado por datos que arrojó a continuación. “La actividad económica está creciendo, el PBI va a crecer alrededor del 9% este año, recuperando la mayor parte de la pérdida durante la pandemia”, graficó.

“La economía está generando empleo en particular en el sector privado. La inversión está creciendo fuertemente, se proyecta que este año va a crecer más del 30%. Las exportaciones están creciendo tanto en valor como en cantidad y esto es muy importante para la economía argentina”, añadió también en su argumento.

Para el funcionario “la balanza comercial es positiva, el Banco Central no ha perdido reservas en lo que va del año, de hecho ha acumulado reservas. Entonces si miramos la foto actual, es claramente de progreso”.

Admitió que en la actualidad “a la hora de tomar decisiones económicas es un ambiente muy difícil desde el punto de vista de la previsibilidad, que genera cortoplacismo y otros comportamientos que reproducen esa inestabilidad”, aunque sostuvo que se encuentran “trabajando para que este patrón cambie y la economía argentina pueda estacionarse en un rumbo definido de crecimiento sostenido”.

En la continuidad de su discurso pasó a detallar ante los presentes los modos en que el Gobierno busca “orientar la política hacia una transformación económica productiva que resulte en una estructura que satisfaga todas estas condiciones” que forman la llamada “economía tranquila”.