El capitán volvió a la cancha, habló con Neymar, Tite y la autoridad de Anvisa que entró a parar el partido.

El plantel argentino ya estaba en el vestuario y de repente apareció de nuevo en escena Messi. Con una pechera de fotógrafo y sin la camiseta, ya daba una señal de lo que era una decisión tomada. Primero se detuvo a charlar largo con Dani Alves hasta que enfiló hacia la cancha nuevamente, abrazado con su ex compañero de Barcelona.

Ahí, junto con Scaloni, se puso a hablar con Neymar y Tite y rápidamente se leyeron sus labios: “Nos vamos”. Estuvo cara a cara con el representante de Anvisa de San Pablo (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) y le reclamó por la situación, que ingresaran pasados los cinco minutos para interrumpir el juego. ¿Por qué? Por la presencia de Dibu Martínez, Cuti Romero y Lo Celso, quienes según las reglas locales no podían estar porque vienen de Inglaterra

Una locura lo que pasó en la cancha del Corinthians. Messi se quejó, puntualmente, porque “hace tres días que estábamos acá, nos estaban esperando. Avisaban y listo”. El capitán e ídolo argentino estaba enojado, como Scaloni. “¿Por qué no fueron a buscarlos al hotel”, reclamó. Y agregó:_ “Estamos hace tres días acá, los habían dejado entrenar”. Todo cara a cara con el de Anvisa, con Neymar y Tité de testigos.

Messi se fue rápido al vestuario y luego volvió con Dani Alves. Charló con el responsable de Anvisa, intercambió opiniones con Tité y Neymar, acompañado por Scaloni, y luego decidió irse de nuevo. Ta sin camiseta. Como líder del equipo, marcando la cancha y dejando en claro que lo que estaban viviendo, era un absurdo total.

Y tenía razón.