El presidente de Hidroar, el hidrogeólogo Carlos Scatizza es especialista en hidrogeología y desde la década de 1990 recorre la Patagonia haciendo estudios. Hace 16 años que evalúa las cuencas de Sacanana y de Gastre.

Entrevistado por “La Voz de la Meseta” que emite LU17, en referencia a las necesidades de perforaciones e infraestructura en la Meseta expresó, “Hoy por hoy la Meseta, todos los sabemos, que no hay muchas opciones, más que la minería hoy y tras de eso arrastrar un montón de otras actividades que con el tiempo se van a ir sumando y van a ir cubriendo otras oportunidades que va a tener la gente de la zona, la gente que se vaya a arraigar a partir de esa nueva actividad”.

“Las cuencas endorreicas”

El especialista señaló en primer término las cuencas de la Meseta destacando “Hay distintas cuencas, todas ellas son endorreicas, no tienen ninguna salida de agua hacia el mar. Son todas cuencas que terminan en lagunas o directamente en algunos bajos donde el agua se termina perdiendo por evaporación”.

Agregó, “Dentro de la Meseta, podemos hablar de la Cuenca del Sacanana, la de Gastre, otra es la del Bajo de los Colorados que reúne a varias sub cuencas, están el Aº Perdido y el Aº Telsen entre otros, es el destino final de esas aguas”.

Seguidamente continuó dando detalles físicos de otras cuencas más pequeñas en el territorio, como explicaciones del sistema hídrico subterráneo.

Aridez de la Meseta

Consultado por la aridez de la Meseta y la masa de agua subterránea explicó sintéticamente el circuito hidrológico, “Las precipitaciones son muy escasas, van de los 100 a los 300 ml, en el mejor de todos los casos considerando precipitaciones pluviométricas y nivales. Una vez que llega al terreno en parte escurren, gran parte prácticamente el 90% depende qué cuenca se evapora rápidamente a la atmosfera y una porción se infiltra”.

Agua y producción

Respecto a la utilización del agua, la producción y la zonificación desde su punto de vista explicó, “Las aguas subterráneas podemos dividirlas en dos tipos, las que están en contacto directo con la atmosfera y otra que está a más profundidad, totalmente desvinculadas con los ciclos actuales”.

Continuó señalando, “Lo que nosotros vemos hoy con los cambios climáticos, los años, los periodos secos o húmedos, los vamos a ver reflejados en las aguas subterráneas en aquellas que tiene los primeros metros de terreno, nada más, que solo los acuíferos freáticos, la primer napa”.

Asegurando luego, “Después están los acuíferos por debajo de esos niveles, que tienen ciclos mucho más extensos que van desde las decenas a cientos de años, hasta miles de años”.

Concluyó diciendo, “Todo lo que nosotros vemos, estas sequias que estamos atravesando, los acuíferos no se enteran que está pasando esto, si se enteran va a ser quizá dentro de 100, 200, 500 años. Hay un efecto de amortiguamiento”.

“Entonces cuando uno habla de  las sequias regionales, no hay que asustarse para nada, el agua sigue estando ahí abajo, no se va en la sequía”, indicó.

“Los primeros acuíferos”

Su clara explicación continuó señalando, “En los primeros acuíferos existe un descenso de esos niveles, si uno tiene una aguada donde el agua tiene 20 cm. en el terreno porque es donde van a tomar las ovejas y baja 40 cm. automáticamente se seca. Lo mismo pasa con los vegetales que están en ese entorno”.

Aclaró al respecto, “Ahí hay un impacto, que se siente, pero es localizado, eso rápidamente uno podría revertirlo excavando un poco más o poniendo alguna perforación y dando agua en ese lugar”.

La falta de agua en campos

Ante la pregunta sobre la falta de agua en campos o parajes como Yala Laubat, explicó “Ahí sucede que baja unos centímetros los niveles de agua o baja un metro el nivel de agua, ahí las fuentes que uno ve superficialmente se ven afectadas”.

Prosiguió señalando, “Estos son problemas que indudablemente para el ganadero, para el pequeño productor es un perjuicio grandísimo, pero son las condiciones naturales que está dando la atmósfera y son las condiciones más vulnerables, que es lo que ocurre con el acuífero que está muy próximo al terreno”.

Continuó, “Sobre esto lo único que se puede hacer es una perforación, para dar agua en ese lugar, pero eso obviamente agua para las ovejas. Ahora si uno tiene un campo de 50 hectáreas y bajó el nivel un metro, obviamente comienza a complicarse más porque ya necesita una perforación para dar un riego en esa zona, para suplir esa falta de agua por falta de precipitaciones”.

Emergencia hídrica y la Meseta

Ante la próxima declaración oficial de la emergencia hídrica en Chubut y la situación de la Meseta, dijo “La emergencia hídrica está reflejando la necesidad de agua de un montón de pobladores, productores en toda la región, a eso hay una sola manera de contrarrestarlo, con infraestructura”.

Aseguró también, “No hay otra manera, esa infraestructura significa perforaciones para obtener el gua que ha desaparecido en la superficie, hacer conducciones para trasladar de un sitio a otro. Puede haber algún sector que el agua tenga un cambio de calidad”.

“No hay muchas opciones más que la minería”

Scatizza amplió su opinión sobre las posibilidades de lograr inversiones para la Meseta y modificar el problema de sequía al decir, “Hace falta Infraestructura para movilizar los recursos que se tornan más difícil de captarlos como se hace actualmente, el tema es de donde sale la infraestructura. La única manera es con dinero para hacer obras y de alguna manera satisfacer esa necesidad”.

Insistió al respecto, “En ese sentido hay que buscar actividades que generen una productividad, para generar esos recursos, así emprender esas obras. Hoy por hoy la Meseta, todos los sabemos, que no hay muchas opciones, más que la minería hoy y tras de eso arrastrar un montón de otras actividades que con el tiempo se van a ir sumando y van a ir cubriendo otras oportunidades que va a tener la gente de la zona, la gente que se vaya a arraigar a partir de esa nueva actividad”.

Las cuencas que no se juntan

En el final de la entrevista ante quienes dicen que las cuencas del Río Chubut y la del Sacanana pueden unirse afirmó, “Es imposible incluso hay otra cuenca en el medio, así que no hay manera, ni siquiera la de al lado puede unirse, que es la del Aº Perdido o la de Gastre, se pueden unir con la del Chubut”.

Completó su explicación “Son cuencas independientes, es así mientras la física siga funcionando como hasta ahora, el agua va de arriba hacia abajo, eso va a seguir así inexorablemente”.