No es una visita inédita para el Aeropuerto Internacional General Enrique Mosconi de Comodoro Rivadavia, se concretó este lunes 26 de julio a las 4 de la mañana arribó un Antonov An-124, uno de los mayores aviones civiles del mundo.

Antecedentes

Comodoro Rivadavia no es el único aeropuerto argentino que ha tenido el privilegio de recibir un An-124. En el pasado también aterrizaron en Ezeiza, Bariloche, Córdoba, Neuquén, Mendoza, Jujuy, Río Gallegos, Tucumán y Rosario.

Su llegada, principalmente en los aeropuertos del interior que no reciben aeronaves de fuselaje ancho con frecuencia, siempre presenta desafíos operativos para el personal que son resueltos con premura.

El gigante ruso trajo equipos para una empresa minera que opera en la zona. Tiene previsto partir en horas de la noche, aunque estos horarios están sujetos a modificaciones ya que dependen del tiempo que tomen las maniobras de carga y descarga.

Cabe destacar que la última vez que un Antonov aterrizó en la ciudad fue en noviembre de 2017, para traer un equipo especializado que iba a ser utilizado en la búsqueda del submarino ARA San Juan.

Antonov 124

El Antonov-124-100 es el segundo avión de carga civil más grande del mundo por capacidad y un líder reconocido en el mercado de carga aérea para el transporte de envíos de gran tamaño y superpesados. Son aviones de la era soviética, construidos por Antonov, una empresa con sede en lo que hoy es Ucrania.

La combinación de características como el tamaño del compartimiento de carga, el rango de vuelo y la capacidad de elevación sin el uso de equipo de carga especial, permite que el An-124 transporte cargas útiles súper pesadas y de gran tamaño de hasta 120 toneladas en el rango más amplio.

La cabina de carga presurizada de la aeronave, con su volumen total de 1.050 m³, garantiza oportunidades para transportar diferentes tipos de carga, incluidas piezas no estándar o envíos de gran tamaño, que requieren condiciones de transporte especiales.

El tren de aterrizaje equipado con 24 ruedas permite cambiar el ángulo del fuselaje para simplificar las operaciones de carga.

El Antonov-124-100 tiene dos entradas de carga, en la nariz y la cola del avión, ambas equipadas con rampas de carga en expansión. Para cargas no estándar, la cabina está equipada con dos cabrestantes eléctricos con tracción de 3 toneladas cada uno y 4 cabrestantes eléctricos con una capacidad de carga común de hasta 30 toneladas.