Una encuesta entre los cámaras de la Federación Empresaria del Chubut expone que el 65% de los comerciantes cree que la actividad será igual a 2020 o empeorará. El otro 35% prevé que los niveles de ventas serán mejores este 2021.

Una encuesta interna de la Federación Empresaria del Chubut (FECh) marca la incertidumbre que reina y cierto pesimismo respecto a que 2021 pueda ser el año de despegue para la actividad dentro del sector comercial. Según el relevamiento al que accedió El Económico en exclusiva, un 28,8% piensa que el panorama será igual al del año pasado, un 36,5% evalúa que se estará peor, mientras que sólo un 34,7% proyecta un mejor 2021.

Es decir que un 65,3% de los comerciantes que están nucleados en la FECh prevé que se estará igual o peor que 2020, año en el que la pandemia tuvo una repercusión severa en los comercios, con cierres, merma en las ventas y pérdidas de fuentes de empleo.

Desde la Federación analizan que también en el resultado final, cuando se llegue a diciembre, impactará de forma positiva o negativa, el año electoral, y las medidas que se lleven adelante en el ámbito político. Lo cual tendrá efectos considerables. Por otro lado, existe un reclamo para que baje la presión impositiva y que de esa forma las pymes locales puedan recuperar parte del terreno perdido, y no haya más quiebres de empresas, que fueron récord a lo largo del año pasado. Sin ir más lejos un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) colocó a Chubut como la provincia que mayor porcentaje de locales cerró en 2020. Una tendencia que también se observó en toda la Patagonia.

En diálogo con El Económico, el titular de la Fech, Alfredo García, hizo un balance del 2020 y dejó su mirada sobre el comienzo de 2021. Si bien advirtió sobre los problemas que atraviesan fundamentalmente los pequeños y medianos comercios, también mostró cierta esperanza en algunos datos de la realidad como la suba del barril del petróleo y la cotización de las commodities de la provincia, que podrían redundar en mejoras de los ingresos para la provincia.

“Lo que pasó en 2020 es algo bastante preocupante, no hay nada para festejar. Chubut estuvo en el ranking en el porcentaje más alto de cierres de locales comerciales a nivel país. La región patagónica en general, pero Chubut en particular. Trepó a un porcentaje muy importante”.

Marcó García que “después algunos datos particulares en Chubut. El cierre del año hay que ver la parte mala y la parte buena, que para fin de año fue la mayor cantidad de cierres y refleja tal vez el punto más álgido de la pandemia”.

El empresario opinó que “lamentablemente las medidas que se están tomando y sobre todo en lo que refiere a la parte impositiva, lo único que hacen es agravar la cosa y poner piedras en el camino a los comercios o empresas pequeñas que aún están vivas después de un año catastrófico. Hubo muchos datos negativos a diciembre en patentamientos, metros cúbicos de petróleo y gas, desembarques pesqueros. Y lo único positivo son los permisos de verificación de metros cuadrados que subieron un 7%. Lo prioritario es que la parte política comprenda la gravedad de la crisis del sector comercial, industrial y pymes y se adecue la parte impositiva a lo que hoy el mercado puede llegar a pagar para que sigan abiertas las empresas y traccionando la economía en todos los aspectos”.

Como dato relevante, hizo hincapié en la escalada que ha mostrado el crudo. “Se viene sumando es el aumento del precio del barril, que eso junto con el aluminio viene bien para los ingresos de la provincia. Porque digamos que las commodities que la provincia comercializa como el petróleo, aluminio o el langostino, son datos positivos que sube la cotización y eso debería colaborar con la economía en general”.

Consultado sobre la posibilidad que 2021 pueda ser un punto de despegue para el sector privado, marcó interrogantes. “Para ser honestos en tanto y en cuanto no se entienda que hay que hacer acciones inmediatas en la carga impositiva para que ese poco dinero que hay en la plaza o en los bolsillos, afectados por efectos inflacionarios, o gastos adicionales que afrontaron las empresas para poder conseguir tener las puertas abiertas con todos los protocolos, y eso en un año que también estará transitado por incidentes políticos, con lo cual eso también tiene un efecto transitorio que puede ser positivo o negativo, se tendrá que ver”.

Y respecto a si puede haber más cierres, el titular de la Federación Empresario expresó: “Estimamos que la bomba más fuerte ya pasó. Creemos que paulatinamente con las aperturas que se están realizando con todos los protocolos y un esquema de vacunación más efectivo de lo que está siendo en el país, deberíamos pensar que la movilidad tendría que crecer. Otro por ejemplo es que la movilidad de público en tiendas de ocio el año pasado fue un 37% menor en Chubut. Entonces las ventas en supermercados bajaron un 2,8%, que dentro de los rubros alimenticios es el que más sobrevive. De hecho, muchos negocios se tuvieron que reconvertir y fueron hacia este camino, con los alimentos. Es una situación que habrá que ir monitoreando. No es fácil afirmar que es lo que va a pasar para este año”.

Insistió en que “lo que pase este año dependerá mucho y estamos haciendo un poco de esfuerzo de hablar con nuestras dirigentes políticos para que se adecuen a la parte impositiva a la realidad que viven las empresas. No hay una máquina para fabricar. Con más comercios cerrados, menos alquileres, vamos a estar empeorando la crisis. Por eso quizás hay que resignar un poco la parte impositiva. Al no haber mayores ventas no se ve reflejado en los ingresos. Entonces deberíamos empezar a pensar que siempre haciendo lo mismo de aumentar impuestos el resultado ha sido negativo. Nuestra propuesta es al revés, bajemos los impuestos, atraigamos inversores y gente que quiera trabajar dentro del marco para que la gente tribute y los ingresos de la provincia puedan subir”.

Efecto verano

La apertura del turismo también sirvió para que en el inicio del año se produzca mayor movimiento, aunque el gasto de los turistas ha mermado, al igual que los hábitos de consumo. “Tanto Cordillera como Madryn ha sido positivo, buenos niveles de ocupación. El consumo por supuesto no está desbocado, pero la gente se limita mas hoy a actividades como caminatas, trecking, cosas gratis y no tanto consumir en los negocios como es la compra de souvenirs. Pero en los locales comerciales de alojamientos y comidas se sintió”.#