En tiempos de hiperconectividad, las compras de diversos productos, mediante la utilización de redes sociales, forma parte de los nuevos hábitos de consumo. En este contexto, también se registro un aumento de denuncias por distintas modalidades de engaños y estafas.

En la mayoría de los casos, los damnificados utilizaron la red social Facebook. También hubo denuncias por estafas en tiendas virtuales. En tanto, la modalidad de la vía telefónica, se utilizó para engañar a jubilados y a presuntos beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (I.F.E).

Algunos casos

En el mes de abril, un ciudadano de Sarmiento se contactó con un presunto vendedor de materiales de la construcción, que publicó sus ofertas en una página de facebook de Río Mayo. Luego de acordar la compra y los montos, el damnificado realizó la transferencia bancaria,  por una suma de dieciocho mil pesos. Al no recibir los materiales comprados, el denunciante intentó contactarse con el “vendedor”.  Luego de presentar algunas excusas, el sospechoso, no atendió más llamadas telefónicas, ni contesto mensajes en la red social. En junio, en Rió Mayo, el denunciante,  informó que a través de facebook, se contactó con el vendedor de una camioneta modelo 98. Luego de acordar el pago de una parte del rodado, el damnificado le transfirió una suma de noventa mil pesos a la cuenta bancaria del vendedor. Tras una serie de desacuerdos por el costo del envío del automóvil (de Comodoro Rivadavia a Río Mayo), finalmente el denunciado no atendió más su teléfono. Asimismo, indicaron que no envió la camioneta, ni devolvió el dinero.

En Alto Río Senguer, un jubilado recibió el llamado telefónico de una presunta abogada, quien le refirió que había concluido una demanda judicial contra una Administradora de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (A.F.J.P). En consecuencia, según la presunta profesional del derecho,  el damnificado se encontraría en condiciones de cobrar una suma de dinero cercana al medio millón de pesos. Para ello, la “abogada” le solicitó su clave de acceso al homebanking, a los fines de agilizar los trámites. Cuando la víctima acudió a una sucursal del banco de la Nación en Alto Río Senguer, se encontró con dos noticias. El dinero de su demanda no había sido depositado, y los ahorros de su cuenta habían desaparecido.  

En Sarmiento y Río Mayo,  se recibieron dos denuncias, en las que los damnificados indicaron que recibieron llamados telefónicos  -presuntamente el Ministerio de Desarrollo de la Nación- para informarles respecto del cobro del Ingreso Familiar de Emergencia (I.F.E). Luego, siguieron las indicaciones vinculadas a operaciones en los cajeros automáticos. Finalmente, cuando las víctimas ingresaron a sus cuentas bancarias, corroboraron que  se encontraban sin fondos.

Otras de estafas denunciadas fueron: la compra de paquetes de cigarrillos al por mayor, por una suma de ocho mil pesos,  y un teléfono celular por un valor de cincuenta y cuatro mil pesos. Las operaciones, se realizaron en  tiendas virtuales.

En todos los casos, el Ministerio Público Fiscal, ordenó las medidas de investigación correspondientes a cada legajo de investigación. Asimismo, sugiere repasar las medidas de precaución oportunamente difundidas.