Ante la imposibilidad de sesionar de forma presencial por el paro de empleados legislativos, toma fuerza la idea de hacerlo de manera virtual, como ya sucedió en otras provincias. La medida requerirá cambios en el reglamento y consenso entre bloques

La sesión que se iba a desarrollar en la Legislatura chubutense en la jornada de ayer quedó trunca. Sin el pago de salarios asegurado, los empleados legislativos nucleados en el gremio APEL definieron llevar adelante una medida de fuerza que impidió la apertura del recinto, tras poco más de un mes sin actividad. 

La dificultad para sesionar por el conflicto sindical, sumado a las complicaciones por las medidas de prevención a tomarse por el coronavirus, obligan al Poder Legislativo a encontrar alternativas que permitan el desempeño del cuerpo, un reclamo de todos los sectores ante la prolongación del aislamiento en la provincia.

Desde la Presidencia del cuerpo reconocieron a este medio que “está todo preparado”, aunque resta que los Diputados lo acuerden como un sistema válido, algo que dependerá de la negociación con los distintos bloques. 

“En el reglamento interno, hay algo que con 18 votos se podía sacar la sesión del recinto, y en esta condición de pandemia, podría ser vía online o en otro lugar”, aseguró el diputado oficialista Roddy Ingram, al tiempo que agregó: “pensábamos que íbamos a sesionar, por eso estamos buscando otros medios y formas para poder sesionar”. 

Por su parte, en diálogo con La Tecla Patagonia, el diputado de la UCR Manuel Pagliaroni había señalado a pincipios de mes que “creo que el tema de las sesiones virtuales es viable y va a salir” y recordó que “nosotros presentamos el proyecto para realizar sesiones virtuales a los otros bloques y al vicegobernador Ricardo Sastre”.

En la región la primera en implementar el sistema virtual para sus sesiones fue Santa Cruz, que inició con la modalidad la semana pasada, no sin cuestionamientos de parte de la oposición por su legalidad. Córdoba, Mendoza y Santa Fé también sesionan desde mediados de abril de forma remota, y lo propio harán las Cámaras de Diputados y Senadores nacionales. 

La alternativa es concreta. El mayor impedimento sería el gesto hacia los trabajadores de la Legislatura, que se verían desprotegidos ante la imposibilidad de realizar una medida de fuerza como reclamo legítimo. Por tal motivo, intentarían primero garantizar un esquema de pagos o, en su defecto, un respaldo de la mayoría de Diputados y luego sí buscar opciones para sesionar sin que sea presencial.