La historia refleja acontecimientos que marcaron situaciones extremas, una de ellas es la frase “Dinamitando Puentes”, que en general significó destruir las conexiones que había para llegar a un lugar determinado.

La conclusión a que se llega es que no se puede retroceder, pero tampoco se sabe con certeza, si esa decisión servirá para lograr el objetivo, porque se interrumpen todas las vías que comunicaban con el resto.

Apertura de sesiones

La introducción es claramente comparativa con la realidad chubutense, en lo que fue la apertura de sesiones de la Legislatura, cuya cobertura fue tan dramática como la situación que atraviesa la provincia.

La primera noticia de la semana fue el pago de los haberes al personal de la Casa de las Leyes, dejando de lado a quienes perciben remuneraciones en los rangos tres y cuatro, que no percibieron lis sueldos de enero y febrero hasta el momento.

En paralelo el gremio de la televisión en un comunicado expresó, “Los trabajadores representados por esta entidad gremial, se encuentran a partir de la fecha en estado permanente de asamblea y movilización con retención de servicios, ante la falta de pago de los salarios y de la recomposición acordada”.

Abriendo frentes

Con el pago a los empleados legislativos, el Ejecutivo abrió otro frente interno, eso representó el costo de realizar acto de apertura de sesiones ordinarias con el habitual discurso del Gobernador.

Como consecuencia comenzaron a explotar los sectores de la administración que dio como resultado un paro en economía.

En virtud de la resolución firmada por el ministro Antonena, para pagar sólo a los empleados legislativos desató un conflicto interno en esa cartera, donde Contaduría General inició un paro por 72 horas.

Mientras que Servicios Públicos inició una medida de fuerza de los trabajadores, que, como el resto de los que integran 3º y 4º rango del pago escalonado.

La bofetada al poder judicial

“Nos causa sorpresa e indignación que el Gobierno, cediendo a las presiones, y para garantizar el acto de apertura de las sesiones legislativas, favorezca a un sector particular de la Administración Pública en desmedro del resto de los trabajadores”.

Luego dicen los representantes del Poder Judicial, “Esta decisión injusta y arbitraria es una bofetada a los empleados, funcionarios y magistrados judiciales, quienes, poniendo el interés de la comunidad por encima de sus propios intereses, garantizan la prestación del servicio de Justicia en Chubut”.

Permitir ayuda

Ante la falta de respaldo popular, el gobernador Arcioni en las últimas semanas, ha buscado un acercamiento con sectores de Comodoro Rivadavia, reflejado en la presencia de seguidores del petrolero “Loma” Avila y de la UOCRA del Valle, además de esperarlo del Intendente Luque.

Como respuesta al discurso del mandatario el jefe comunal comodorense dijo que el gobierno “Debe permitir que lo ayuden. Es un poco lo que nosotros venimos planteando, hay que abrir el diálogo y dejar que los distintos sectores de la política lo ayuden”.

Los tiempos se acortan

La realidad es que los tiempos se acortan para dar respuestas concretas, el gobernador parece tener otra lectura y esa situación es la que colisiona con los resultados de la gestión.

La frase que despertó una gran contradicción es donde señaló, “No podemos permitir una sola pelea absurda, banal y egoísta, mientras haya un solo chubutense que la esté pasando mal”.

Lo cierto es que no es sólo uno, sino muchos chubutenses que la están pasando mal, lo que se refleja en los comercios y la abrupta caída en las ventas, al igual que en la caída de la recaudación tanto sea en los municipios como en la propia Rentas provincial.

Chubut sin pie

A propósito del discurso, Arcioni afirmó, “Por eso celebro la unidad que estamos logrando, para poner juntos a Chubut de pie”.

En contraposición se produjo lo que anticipamos en nuestro Editorial anterior que escribimos, “La poco feliz acción creativa en lo que pretende ser una huella, aparenta como resultado un “pisotón”, Chubut aparece minúsculo debajo de ese pie”.

Lo concreto es que la gestión actual sigue a la deriva, por falta de presencia “política”, tanto en el más alto nivel, como en las áreas ministeriales.

Es de esperar que pronto se encuentre el camino, aunque como dijimos al comienzo, “dinamitar los puentes” parece haber sido la jugada que como consecuencia, terminará en un “callejón sin salida”.

Hasta la próxima

Raúl H. Pasarín