La situación provincial sigue siendo muy crítica, a las medidas de fuerza de distintos sectores de la administración se suman el inicio de clases en riesgo, el  descontento del sector  judicial que podría ser más grave de lo que aparenta.

Desde el gremio, se aprobó solicitar al Superior Tribunal de Justicia la suspensión de términos, los días en los que el Sindicato dispone paro, que determine también las guardias mínimas para cada organismo

Mientras tanto la Legislatura sigue inmóvil políticamente, sumado a que el secretario general de la Asociación del Personal de Empleados Legislativos (APEL), Ángel Sierra, no descartó que siga el paro por el incumplimiento del Ejecutivo del pago de haberes. Cuestionó que se termine de abonar diciembre y no haya precisiones del salario de enero, es así que hasta el momento de redactar estas líneas, la medida no se levantó a pesar del depósito del cuarto rango.

Con auxilio “temporal”

Como los nuevos modelos de autos vienen con la rueda de auxilio “temporal”, es un rodado menor, para promover que rápidamente se haga la reparación de la cubierta original, el gobierno nacional envió el mensaje a Chubut.

Este ejemplo sirve para explicar lo acontecido hace pocos días donde Arcioni solicitó permiso para emitir letras por $ 2500 millones y Nación le autorizó menos de un tercio, $ 800 millones.

Los plazos se acortan y la situación política de la provincia, parece transformarse en una rueda sinfín, donde nadie aporta soluciones desde la propia política y el ejecutivo actúa por impulso, sin un destino determinado.

Se desconoce hacia donde apunta la actual gestión , teniendo en cuenta que la “parálisis” de gestión se hace casi interminable, a la par que no se hayan recursos financieros que permitan avizorar una estabilidad.

Reuniones descoordinadas

Algo que llama poderosamente la atención de quienes observan el quehacer diario del gobierno provincial, es la “descoordinación” de acciones y reuniones, tal el caso de las últimas semanas, donde se convocó a intendentes.

Mientras los jefes comunales del “Frente de Todos” se hallaban en Buenos Aires gestionando ante los ministros nacionales, un grupo de pares en su mayoría de “Chubut al Frente” intentaron dar aval al gobernador Arcioni con muy escasa repercusión.

Por su parte desde otra área menor del gobierno provincial se convocó a los presidentes de comunas a una reunión en Los Altares para acordar temas de la “ruralidad”.

El resultado un comunicado de apoyo a la gestión del gobernador y el desliz de ignorar a Jefes de comuna propios y aliados eventuales que no pudieron tomar parte del encuentro.

En Fontana 50 hubo algunos chispazos sobre el tema, es así que circula por los pasillos la información referida que los días del actual titular de Asuntos Municipales están contados, en virtud de su “torpeza política”.

Marzo está muy cerca

Así como enero resultó ser un mes de casi 60 días, por las pesadas circunstancias que se vienen atravesando en Chubut, febrero en caso contrario parece estar casi a su término.

Más allá de ser bisiesto y contar con un día más, el temblor parece sentirse con la proximidad de marzo, un mes donde se definiría el futuro político de la provincia, que incluye el temor de la inestabilidad institucional.

Los enfrentamientos internos, la ofensiva de los ex aliados, la falta de acuerdos amplios, la inmovilidad del justicialismo provincial, el silencio del radicalismo chubutense, junto a los “egos” se han transformado en un coctel difícil de digerir.

Mientras tanto el gobierno nacional observa atentamente los movimientos, por el momento trata de evitar que el “desbarrancamiento” se concrete, aunque los actores locales no colaboran para que esto no pase.

Es de esperar que los responsables de hacer política en Chubut, dejen de lado personalismos y acuerden, antes que sea tarde.

Hasta la próxima

Raúl Héctor Pasarín