En la cuarta marcha por la liberación del Lago Escondido, guardias del magnate inglés amenazaron de muerte a dos personas. Sostienen que la seguridad privada dio vuelta un kayak para dejar que estuvieran en aguas congeladas. Abogados de FIPCA presentarán una denuncia por tortura, privación ilegítima de la libertad y atentado contra la vida.

La cuarta marcha en reclamo al libre acceso al Lago Escondido, en Río Negro, terminó con dos personas agredidas y amenazados de muerte por custodios de Joe Lewis, amigo de Mauricio Macri que en 1996 adquirió de forma irregular las miles de hectáreas que rodean el espejo de agua.

Las dos personas habían salido el miércoles junto a otros 20 compañeros por el camino de montaña. Otro grupo más numeroso salió este sábado por el camino de Tacuifí pero no pudo llegar al lago ya que se encontraron con tranqueras cerradas y un grupo de custodios y de policías que impidieron el paso.

“Allí los estaba esperando una patota de la seguridad de Lewis y efectivos de la Policía de Río Negro. Los amenazaron y les marcaron con estacas el espacio donde podían acampar, un espacio muy reducido. No los dejaban salir ni siquiera para hacer sus necesidades, bajo amenaza de ser detenidos”, sostuvo Julio César Urien, presidente de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA).

Según informó Página 12, Andrea Gatabria, integrante de ATE Capital y de FIPCA, y David Ramallo, integrante de Radio Gráfica, decidieron remar hasta una isla para encontrarse con los demás manifestantes e izar una bandera argentina. Cuando estaban llegando, vieron una bandera en la isla y creyeron que se trataba de sus compañeros. Cuando pudieron acercarse se encontraron con los cuatro efectivos de seguridad privada de Lewis, que previamente habían pasado con una lancha.

“Nos comenzaron a rodear para generar oleaje. Nos dijeron que nos íbamos a caer y nos íbamos a ahogar. Nos preguntaron si conocíamos la muerte por hipotermia”, cuestionó Gatabria.

“Cuando dijimos que regresaríamos por la cabecera este, más segura, enloquecieron y empezaron otra vez a girar. Nos cruzaron la lancha y pudimos esquivarla. Pero dieron la vuelta y nos embistieron el kayak”, agregó.

La integrante de ATE Capital manifestó que quedaron flotando en agua congelada mientras los guardias daban vueltas a su alrededor. “Cuando ya casi no nos salía la voz para pedir ayuda nos sacaron del agua y nos tiraron en la lancha como una bolsa de papa”, recordó Gatabria.

En consecuencia, los abogados de FIPCA presentarán una denuncia por tortura, privación ilegítima de la libertad y atentado contra la vida.