Es sabido en el ámbito nacional, las similitudes que poseen las legislaciones de las provincia de Mendoza y Chubut, en cuanto al tema minero. Por eso es significativo encontrar las diferencias entre funcionarios de ambas gobernaciones al declarar sobre el tema.

En la de Mendoza, se habla abiertamente acerca de las posibilidades que brinda esta industria y no esconden su opinión especulando con intereses políticos o electorales, lo que marca una gran diferencia con Chubut.

En nuestra provincia excepcionalmente el Ministro Cerdá habló públicamente del tema y luego nadie más lo habla, a sabiendas que electoralmente no les favorecería, pero por otro lado lo desean para lograr que ingresen recursos a las diezmadas arcas.

Las distintas posturas

Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, trazó un paralelo entre su provincia y Chubut por tener en común un gran potencial minero que está desaprovechado por trabas legales y políticas, sumadas a la persistencia de sectores que se oponen a la actividad por cuestiones ideológicas.

El funcionario cuyano destacó en una entrevista que el desarrollo tecnológico permite llevar adelante una minería sustentable y con cuidado del medio ambiente, aspectos fundamentales para plantear a la industria como un factor clave en la diversificación productiva que tanto en su provincia como Chubut.

Matriz Productiva y Ambiente

En una entrevista periodística, Guiñazú comparó la matriz productiva de ambas y dijo “Son dos provincias productoras de hidrocarburos. Es una actividad principal en Mendoza pero no tiene la preponderancia que puede llegar a tener en Neuquén o la minería en San Juan. Es una actividad fuerte, pero una más dentro de las dos o tres que se complementan.

Sobre diversificar la matriz productiva sin que haya una afectación seria al ambiente, el funcionario afirmó “Todo está en la forma en que se trabaje. Existen tecnologías, normas y estándares para trabajar bien”.

Agregando “Toda actividad humana tiene impacto ambiental, pero lo fundamental es alejarse de los fundamentalismos y entender que el mayor impacto ambiental que podemos generar nosotros es la pobreza y la falta de oportunidades. Y que es mucho mejor para el ambiente y para la sociedad en general buscar alternativas de crecimiento, oportunidades de empleo en actividades que se puedan controlar y monitorear”.

“Definitivamente están dadas las condiciones para diversificar la matriz productiva, en el caso de los hidrocarburos incorporando los no convencionales o la recuperación terciaria. Y en el caso de Mendoza y creo que también en Chubut, la incorporación de la minería como una alternativa muy válida a partir de una actividad de alto impacto económico, que desarrolla infraestructura, que genera divisas, que crea empleo en blanco”.

“Hoy no se concibe una minería sin un cuidado del ambiente”

Consultado sobre los cuestionamientos que existen actualmente respecto a la explotación minera, Guiñazú afirmó, “Se mira a los límites de la minería en una foto que tiene 30 o 40 años de atraso. Hoy no se concibe una minería sin un cuidado del ambiente mucho más fuerte que en cualquier otra actividad productiva”.

También expresó, “Además se cedió la iniciativa comunicacional a sectores que se oponen a la minería como a cualquier actividad de capital intensivo, porque las entienden como formas de neocolonialismo. Entonces confunden lo ideológico con lo ambiental o se esconden detrás de lo ambiental para intentar imponer sus ideologías políticas. Eso pasó mucho en Mendoza, quizás también en Chubut. Y hay una gran confusión respecto de dónde termina la preocupación por el ambiente y dónde empieza la imposición a escondidas de un posicionamiento ideológico”.

Dura crítica a las posturas antimineras

El Subsecretario de Energía y Minería mendocino, también criticó la férrea oposición de núcleos duros antimineros, que no aceptan la discusión por estos tiempos.

Al respecto señaló “Hay gente que entiende que el modelo de desarrollo que tiene el mundo no funciona. Pero hacernos cargo de eso no implica retrotraer nuestros niveles de desarrollo al siglo XIX. Lo que hay que hacer es avanzar”.

“Ese avance viene de la mano de una mayor concientización de nuestros niveles de consumo, pero también de la incorporación de nuevas tecnologías, y eso necesita de materia prima cada vez más sofisticada que son las que justamente genera la minería”.

Por último afirmó, “Estos grupos fundamentalistas tampoco plantean cuál es el modelo de desarrollo alternativo. No plantean seriamente cómo harían para que el mundo continúe alimentando a 7.000 millones de habitantes que quieren vivir hasta los 80 años”.

Paisajes desérticos similares

Refiriéndose a la comparación entre ambas provincias, desde el punto de vista de su desarrollo por región, Guiñazú señaló “Mendoza en cuanto a potencial geológico es muy rica. Hay zonas donde existen otros tipos de desarrollo como el Valle de Uco, con un desarrollo vitivinícola y turístico razonablemente importante, aunque con necesidades de infraestructura. Pero después hay una zona como Malargüe similar a la estepa patagónica, donde no hay prácticamente alternativa de desarrollo agroindustrial por el clima, por el tipo de suelo, donde el turismo cuesta mucho porque hay una enorme falta de infraestructura”.

Completando su visión comparativa dijo, “La alternativa de desarrollo que tiene esa zona, muy aislada, viene de la mano del petróleo y de la minería. Y tenemos una situación en la que se habla de la licencia social para el desarrollo de diferentes actividades, pero en definitiva les están imponiendo la miseria a regiones enteras de la provincia, absolutamente sin ningún tipo de fundamento, ni desde lo social ni desde lo económico ni desde lo ambiental. Es puramente ideológico”.