La expresidente Cristina Fernández de Kirchner volvió a hablar en tono electoral ‘CLACSO – Primer foro mundial del pensamiento crítico’ y fue directo al grano ni bien comenzó su exposición: “Esto no es ninguna contracumbre”.

Aunque le costó en varios momentos de su exposición seguir a rajatabla su propuesta inicial, Cristina Fernández de Kirchner volvió con su mensaje electoral y le pidió a los presentes trabajar de ahora en más en una opción de cara al 2019 y no en mostrarse como la contra del gobierno de Mauricio Macri. Luego de repasar los fracasos de la gestión M y los antecedentes neoliberales en el país y la región, la actual senadora nacional por la Provincia de Buenos Aires redondeó: “Si el problema de la restricción externa era un problema, este gobierno lo agravó dolarizando tarifas, combustibles y alimentos”.

A continuación, fragmentos importantes del encuentro que se adelantó al G-20:

“Esto no es ninguna contracumbre. Como espacio progresista, debemo s acostumbrarnos a no presentarnos como la contra sino como el espacio político de ideas, de visión, de perspectiva económica y social que excede la categoría de izquierdas y derechas para ingresar decididamente en una nueva categoría, que es la de pueblo; una categoría de pensamiento que algunos consideraban perimida pero a la luz están las consecuencias del neoliberalismo que impacta negativamente en trabajadores, comerciantes, empresarios, científicos, intelectuales y hasta en grandes empresarios por las cosas que están sucediendo en nuestro país.

Nos obliga a repensarnos como espacio político de propuesta y de incluir estas categorías de pensamientos.

Pocas veces en la historia se dio la oportunidad de contraponer y analizar dos modelos de gobiernos, de propuestas a la sociedad, con tan poco espacio de tiempo. Digo esto porque dentro de pocos días -20 días- se cumplen tres años exactos desde que el neoliberalismo se ha instalado en nuestro país. Recuerdo que me hice peronista por lo que comentaban mis abuelas sobre lo que era Perón, que estaba exiliado en ese momento. En esta oportunidad, tenemos un gobierno que culminó el 9 de diciembre del año 2015 por sentencia judicial al que caracterizaban como populista y que hoy se puede confrontar (con el actual gobierno) con resultados:

> a 3 años, el neoliberalismo volvió a endeudar al país. Nosotros, en 2005 pagamos la deuda al FMI que nos permitió desarrollar políticas públicas sin tutela ni orden. Además, reestructuramos la deuda y la redujimos al 43% del PBI

> Hoy, volvieron al FMI con un préstamo de 57 mil millones de dólares, convirtiendo al gobierno en meros gestores de políticas que son impuestas de afuera.

> Reestructuramos la deuda, mientras este gobierno contrajo deuda por más de 140 mil millones de dólares, además d e la deuda del FMI. O sea, hoy la Argentina vuelve a tener cepo estructural porque ese endeudamiento no se ve en mejoras de calidad de vida. Un endeudamiento sin precedentes.

> Crecimiento: terminamos el gobierno con 2,6% y en todo el período duplicamos el PBI. Ahora, el año que viene vamos a terminar con decrecimiento del 3,5% del PBI.

> Tasa de LEBACS: nuestra tasa era del 26%; hoy es del 50% y de las Leliq es de más del 70%.

> Dólar: estaba a $9 y hoy está a $36,50.

> Industria: La última medición nos habla de una contracción del 11%.

> Pobreza: los desafío sin en otro momento vieron la cantidad de familias enteras durmiendo en las calles de Buenos Aires como está sucediendo ahora, directamente vinculado a la inseguridad.

Perdimos por apenas un punto y medio después de 12 años y medio después de doce años y medio de bombardeo mediático (…) En estas inundaciones no vi a ningún medio militar la inundación.

Si el problema de la restricción externa era un problema, este gobierno lo agravó dolarizando tarifas, combustibles y alimentos.

Luego de este blindaje mediático nos cabe preguntar lo más importante: ¿qué es el neoliberalismo? ¿Es una teoría económica? No. El neoliberalismo es una construcción política del capitalismo como lo fue también el Estado de Bienestar. El Estado de Bienestar también fue una construcción política del neoliberalismo en dos etapas geopolíticas diferentes y determinantes para esas construcciones: se crea cuando finaliza la Segunda Guerra Mundial y el mundo se divide entre este y oeste, entre el capitalismo y el comunismo. El capitalismo tuvo que crear el Estado de Bienestar para frenar el avance del comunismo justamente en Europa; como una es pecie de tapón. El Estado de Bienestar surge entonces no como una ideología sino como una construcción política con consecuencias económicas, sociales y políticas.

Cuando la construcción de la Unión Soviética comienza a hacer agua, en los años ’70 y ’80, surge una nueva construcción a partir de Margaret Tatcher en Inglaterra y Ronald Reagan en Estados Unidos, que se consolida con la caída del Muro de Berlín: el Neoliberalismo. Se conoció como El Consenso de Washington en aquella etapa pero en definitiva es lo mismo”.